¿QUÉ SON LOS CURSILLOS?

¿QUÉ ES UN CURSILLO DE CRISTIANDAD?

    El nombre puede confundir pues el Cursillo de Cristiandad no es un espacio de formación. Es esencialmente una vivencia, una experiencia ¿Cómo explicarla? ¿Cómo explicarías tú el sabor del aguacate? Imposible ¿verdad? Lo mismo ocurre con una experiencia espiritual.   

    Pero hay un testimonio general: es una experiencia maravillosa e inolvidable, seas quien seas, seas lo que seas, si eres capaz de abrir el corazón. Por tanto si quieres saber lo que es, tienes que asistir a uno. Por eso cualquier cursillista te dirá:  ¡Tú vete!

     No obstante te explicamos lo de fuera, lo que se ve. Lo de dentro, lo importante, lo que no se ve, es cosa tuya y de Dios y justamente esto es lo mejor del Cursillo de Cristiandad.

Duración y lugar

     Comienza un jueves por la noche (20,00 h) y termina en la tarde/noche del domingo.  A partir de Noviembre 2018  terminará a las 20:30 h aproximadamente. Como es un retiro, hay que dormir en la casa de las Hermanas Javerianas en la Atalaya de Santa Brígida, un sitio precioso. En alguna ocasión aislada ha sido en otro lugar.

Coste económico

     La organización, material, personas, etc. es gratuita, a cargo de la comunidad de Cursillos. El alojamiento, manutención, etc. hay que pagarlo a la casa. Ahora (2018) vale unos 110 € por persona, la estancia completa. Si esto fuera una dificultad puedes hablarlo con nosotros. ¡El coste económico no es razón para no hacer el cursillo!


Ambiente general

    Como decíamos no se trata de estudiar, ni mucho menos de pasar exámenes, pero sí de escuchar y comprender. Hay muchas charlas, todas muy interesantes, espacios de ocio, de oración común, de cantos, de descanso, etc. La alegría, la unión y el "buen rollo", es propio de todos los Cursillos de Cristiandad.

    A nadie se le obliga a hablar, ni en público ni en privado, y menos de su intimidad. Siempre permaneceremos libres y respetados, sin que seamos coaccionados en ningún aspecto, ni obligados a nada.

    En el Cursillo no hay distinciones entre las personas, ni por raza, ni por cultura, edad, sexo u otras razones. Todos somos iguales, porque todos somos hijos de Dios.

¿A qué me compromete?

    A nada, vas y vuelves libre pues cada persona es la única propietaria de su propia vida.

    "VENID Y LO VERÉIS" (Jn 1, 38) "Fueron, vieron donde vivía y se quedaron con Él el resto del día". Nosotros te lo repetimos: VEN Y LO VERÁS. Y no te arrepentirás